sábado, 21 de enero de 2012

... una rendición.

Me rindo. No aguanto más.
Tu colonia o tu forma de mirar.

Pienso y siento,
pienso y odio.
Odio que quiere, cuanto más la libertad.
Es mi mundo vulnerable,
es mi mundo sin igual,
y tu mundo se parece
al vulgar desesperar.
Se acabó el sufrir la pena
ya es hora de despertar,
de olvidar, de arrpentirse
de tu forma de mirar.

Esa que no mira nada,
y no deja de pensar,
de suponer, imaginar,
de sufrir y recordar.
Yo vivo, es mi trabajo,
tú suspiras y te vas.
Y cuando quiero retenerte
mis pasos van más atrás.
¿Es que no recuerdo nada?
¿Ni tu forma de mirar?

Cuando siento que no acaba,
no consigo conciliar
la forma de mi vivir,
con tu forma de llorar.
Y sueño con que digas
"no te enfades, lo hice mal"
pero lo único que veo 
es tu forma de mirar.

Que todo me demuestra,
y al equívoco se va.
Vienes para irte, para verme,
para sufrir, y demostrar
que tu vida y la mía
nunca volverán a ser igual.
Que aunque quieras engañarte,
aunque sufras cuan mortal,
MI JUEGO ES MI VIDA,
y no tu forma de mirar.