sábado, 12 de febrero de 2011

... un leñador.

Era fuerte y vigoroso.
Tenía 25 años.
Toda la vida había querido ser lo que es: leñador.
Trabajaba día tras día.
Le gustaba trabajar.
Cuando le apetecía fumar, fumaba.
Cuando le apetecía beber, bebía.
Cuando le apetecía ir a ver a otros leñadores, iba.
Cuando le apetecía escuchar música, la escuchaba.
Cuando le gustaba una chica, iba a por ella.
Cuando le rechazaba una chica, se resignaba.
Cuando le apetecía gritar, gritaba.
Cuando le apetecía dar patadas, daba patadas.
Cuando le apetecía pujar troncos, los pujaba.
Y cuando no, NO.

Ella era alegre y pequeña.
Tenía apenas 7 años menos que él.
Toda la vida había querido ser lo que es: jardinera.
Trabajaba día tras día.
Le gustaba trabajar.
Cuando le apetecía observar, observaba.
Cuando le apetecía aparecer, aparecía.
Cuando le apetecía ir a ver flores, iba a ver flores.
Cuando le apetecía escuchar música, escuchaba música.
Cuando le gustaba un chico, le conseguía.
Cuando venía otro, le rechazaba.
Cuando le apetecía gritar, gritaba.
Cuando le apetecía cantar, cantaba.
Cuando le apetecía podar plantas, las podaba.
Y cuando no, NO.


Un día, algo que el leñador no esperaba le dejó estupefacto: la chica que le rechazó apareció a pedirle su opinión sobre su punto común.
Él dijo que se la daría en cuanto pudiese.

La chica apareció un día normal mientras cortaba leña. El día anterior había cortado los mejores troncos de toda la comarca, pero ese día... ese día, solo logró partir unas pequeñas ramas.
Ella estaba estupefacta. Pero él estaba avergonzado.

Al día siguiente le pidió disculpas por el espantoso ridículo que había hecho el día anterior. Ella se rió y le dió un fuerte abrazo. Él, suspiro y se lo devolvió. Ella le ofreció una barrita de chocolate y él a ella un cigarrillo.
Ella no aceptó su cigarrillo, pero él si aceptó el chocolate.
Se despidieron. Cada uno seguía su camino y ella, a lo lejos le gritó con una enorme sonrisa: ¡Todavía estoy esperando una respuesta!
El leñador se rió.
Y aún está pensando qué contestarle, cómo contestarle, y cuándo contestarle.
(Aunque tal vez... ella también esté pensando en el momento en que lo haga)

2 comentarios:

  1. Ay ay ay… leñadores, un universo por descubrir

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  2. Celeberrimo.
    Consigue tu lol salga a la luz.
    No se muy bien como lo he encontrado, pero me encanta.
    Va a ser un muy buen blog!

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